Ir al contenido principal

FIN DE AÑO

La Virgen María con el Niño Jesús

 Hoy es el último día del año. Mañana estrenaremos, Dios mediante, un nuevo año con la gran solemnidad de santa María, Madre de Dios. Agradecemos tanto bien recibido y pedimos nos acompañe en el nuevo año que tan pronto vamos a comenzar.

"Año nuevo, vida nueva", se dice a menudo. Un buen tiempo para revisar cómo ha ido todo, y para procurar mejorar y amar más a Dios y a los hermanos.

En este día también celebramos la fiesta del Dulce Nombre de Jesús. Un gran sacerdote y escritor catalán, Mossèn Jacint Verdaguer, tiene un hermoso poema que dice:

"Jesús, Jesús, diré de nit i dia,
dient Jesús esperaré la mort,
Nom de Jesús, i en ma última agonia,
Nom de Jesús, siau mon passaport".

Traducido al castellano es así:

"Jesús, Jesús, diré noche y día,
diciendo Jesús esperaré mi muerte,
Nombre de Jesús, en mi postrera agonía,
Nombre de Jesús, sé mi pasaporte".

Pidamos a Jesús y María que sus dulces Nombres nunca se aparten de nuestros labios y nuestro corazón, que les invoquemos a menudo, que vivamos según su Voluntad, y que podamos en el Cielo gozar de su Presencia.




Comentarios

Entradas populares de este blog

NATIVIDAD DE LA VIRGEN MARÍA

Natividad de la Virgen María  Ayer, 8 de septiembre, celebrábamos la Natividad de la Virgen. En este día conmemoramos el nacimiento de María, Madre de Jesús. El Evangelio no menciona el nacimiento de la Virgen, pero distintas tradiciones apócrifas sí lo narran, en especial el proto evangelio de Santiago en el que además se indican los nombres de sus padres: Joaquín y Ana.  Algunas de estas tradiciones consideran a María como descendiente de David, y dicen que nació en Belén; otras señalan Nazaret como la cuna de la Virgen. La tradición más admitida es la que sitúa el acontecimiento en la ciudad santa de Jerusalén, donde se han encontrado las ruinas de una basílica romana del siglo V, edificada sobre la llamada "casa de santa Ana". La natividad de María se celebraba en Oriente desde el siglo VI. En Occidente fue introducida en el siglo VII por el Papa Sergio I. Para la Iglesia, el nacimiento de María simboliza la aurora dentro de un mundo en tinieblas, el preludio de un proces...

SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

San Pablo Ya se acerca la semana de oración por la unidad de los cristianos que comenzará, Dios mediante, el próximo miércoles 18 de enero, y culminará el 25 de enero con la festividad de la conversión de san Pablo. Esta semana del mes de enero, año tras año, se nos convoca para orar por la unidad. "Que todos sean Uno"  (Juan 17, 21), nos lo pide Jesús. Nos suplica que seamos Uno para que el mundo crea. El Señor quiere que vivamos la unidad todos los cristianos, que nos amemos de corazón, que tengamos un mismo sentir, que vivamos concordes en el Amor.  Nuestro mundo está dividido. Vemos discordias, falta de paz, guerras... Dios quiere que reine entre nosotros el Amor. Lo comprendió de un modo sublime un joven santo de nuestros tiempos. Se llamaba Carlo Acutis. Él decía: "Sólo quien hace la voluntad de Dios es verdaderamente libre". Sabemos que aunque todos somos distintos, Dios nos quiere unidos. También dice el mismo Carlo:  "hemos sido creados originales, per...

LA ORACIÓN

Persona en oración  Este tiempo de Cuaresma es propicio para intensificar la oración, y más teniendo presente la situación actual de nuestro mundo. Dice Madre Domitila: "... La oración bien hecha llevará a la unión con Dios. A mayor correspondencia a la gracia, seguirá mayor abundancia de ella, mayor luz, mayor fuerza, mayor conocimiento de Dios y mayor aumento de amor en la oración y fuera de ella. Dios se considera comprometido con su religiosa y ya la santificación es negocio suyo y su poder entra en funciones para perfeccionarla. No serán obstáculo entonces sus limitaciones, porque si se une a Jesús en la Sagrada Comunión y en la entrega a su acción sobre sí misma, Él se gozará en modelarla hasta asemejarla a Él" (Directorio II - La Oración). Procuremos este trato de intimidad con el Señor. Él nos ama, correspondamos a su Amor, y amemos de corazón también a nuestros hermanos, especialmente a los más necesitados. Madre Teresa de Calcuta